El artista plástico Helmut Ditsch manifestó su desconcierto y exigió explicaciones al Gobierno nacional por el retiro de la reproducción de su obra El triunfo de la naturaleza (2006), inspirada en el Glaciar Perito Moreno, que se exhibía en la Casa Rosada.

La pieza había sido instalada en 2012 en la antesala de la Sala Eva Perón y, desde 2017, era reemplazada por una reproducción fotográfica de alta calidad en carbon print, con una resolución de 4.000 megapíxeles. Según relató el propio artista, se enteró de su remoción a través de una publicación periodística.

“Yo les quiero preguntar a ustedes si saben algo, porque el Gobierno no me responde. Le envié un e-mail a la persona encargada del patrimonio después de haber visto la noticia”, sostuvo Ditsch durante una entrevista en el programa Infobae al Amanecer.

Radicado en Viena desde 1988 y nacido en Villa Ballester, el artista remarcó que nadie se contactó con él, ni siquiera de manera informal. “Esto me está empezando a preocupar porque ya hace días que les escribí amablemente que me informen cuál es el daño y en dónde está la obra. Es mía y, si la van a poner en un depósito, voy a buscarla y la dono a alguna universidad”, advirtió.

Desde la Casa Rosada se argumentó que la remoción obedeció a “problemas estructurales”. Sin embargo, Ditsch cuestionó esa explicación. “¿Qué significa problemas estructurales? Puede ser de restauración, pero esa no puede ser la excusa porque esa obra no se puede restaurar, es una copia. El único daño que se le puede hacer es cortarla”, señaló.

POLÉMICA. La reproducción de FOTO TOMADA DE INFOBAE.COM

El artista recordó que la obra fue cedida al Estado durante la gestión de Cristina Kirchner, cuando se restauró la Sala Eva Perón. “Quedó claro que eso era cedido. Después pregunté si querían comprar una obra y me dijeron que no, que si tenía algo para darles”, explicó.

Según detalló, en gobiernos posteriores la obra continuó exhibiéndose sin objeciones. Incluso, mencionó que Mauricio Macri expresó su interés en mantenerla. “Me dijo que estaba fascinado y que era fan de la obra. Y así siguió con el próximo gobierno. Esta es la primera vez que se saca de ese lugar”, afirmó.

La decisión coincide con el tratamiento en el Congreso de la Ley de Glaciares, lo que despertó suspicacias en el artista. “No puedo decir que sea una coincidencia, pero me hace mucho ruido. Justo ahora, una obra que vieron millones de personas desde 2012”, planteó.

En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de la actividad minera en zonas cercanas a glaciares. “Entiendo que el Estado necesite ingresos, pero la meseta patagónica está llena de tierras raras. Para la minería se necesita agua y las empresas tienen un muy mal nombre mundialmente. Si perforan cerca de glaciares, es la peor propaganda que pueden hacer”, sostuvo.

Ditsch también destacó el valor simbólico de su obra dentro del patrimonio estatal y recordó que la reproducción instalada en 2017 fue financiada por él mismo, con un costo cercano a los 15.000 euros, sin apoyo oficial.

La exhibición de obras de artistas consagrados en edificios públicos forma parte de la tradición argentina, con antecedentes de figuras como Benito Quinquela Martín, Antonio Berni y Xul Solar.

En paralelo, el artista recordó su obra récord, El hielo y la eternidad transitoria, también inspirada en el glaciar patagónico, que fue adquirida por la fundación HPH Privatstiftung en 1.615.900 euros, en una operación encabezada por el empresario austríaco Hans Peter Haselsteiner. La transacción incluyó además la compra del 49% del resto de su producción, elevando la inversión total a 5.560.000 euros.

Mientras espera una respuesta oficial, Ditsch insiste en conocer el destino de su obra y en preservar el sentido que, según sostiene, busca transmitir sobre la fragilidad de los glaciares y su valor ambiental.